Tu eres Yo.
Hubo una vez un Yo.
Yo, era inverosímil, yo no se entendía solo entre todos.
Yo, los veía y se sabía solo, veía a todos confundidos, cada uno errado en sus supuestos.
Yo, conocía la naturaleza de los Yoés que pueblan esta lóbrega existencia,
que de lóbrega no tiene nada, mas que en razón de sus ignoradas magnificencias.
que de lóbrega no tiene nada, mas que en razón de sus ignoradas magnificencias.
Los yoes, podían ser lo que quisieran, ir a donde quisieran, hacer lo que quisieran,
decidir y vivir todo cuanto quisieran en función de sus cualidades intrínsecas.
decidir y vivir todo cuanto quisieran en función de sus cualidades intrínsecas.
Yo, los veía y no entendía por que parecían confinados en sus propias esferas de conciencia.
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