Amistad
¿Amistad, para qué?
Me regocijo en la soledad.
Hago apología de su condición.
Hubo un tiempo de inconsciencia...
Un tiempo, una primer instancia común a todos, donde el ser yace de su mas pura manifestación enmohecido por las capas del entorno que fermentan el caparazón que sera su prisión de relaciones.
Te condiciona.
Un tiempo.
Un tiempo donde El ser.
En su mas pura manifestación, es condicionado por la trampa de su fascinación.
Y es que el mundo...
No puede mas que despertar fascinación.
La vida en si, es sublime.
Gesta esa admiración al caparazón que lo somete, lo nombra, lo reglamenta, ¡Dios! lo moraliza.
Domesticado, el Ser despierta...
Quien se sabe aprisionado, posee la voluntad de comunicarlo.
Una ves hecho esto es señalado y mutilado por los otros prisioneros.
Hay de ti...
Ignorante de la condición humana.
Que lo intentes dar a saber sin reclamar por tus fuerzas primero al vulgo,
Tu lugar consciente.
Hay de ti...
Conocedor de las causas de la condición humana.
Si hablas antes de tener tu posición en el tablero arrancada por los méritos de tu esfuerzo.
Reducido a, por empatía aminorarse,
O por voluntad imponerse, es el dialogo o el de un idiota o el de su instructor.
Bendita soledad.
Sé mi espíritu y aguardemos juntos.
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